La falta de oportunidades laborales en el medio rural excluye a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo

  • Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo, la federación castellanomanchega de Plena inclusión reivindica las necesidades de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Castilla-La Mancha afronta el reto de garantizar la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en un contexto marcado por la dispersión geográfica. En el medio rural, esta realidad condiciona especialmente el acceso al empleo, añadiendo dificultades a una brecha laboral que sigue presente.


A pesar de contar con una de las redes de atención más extensas del país, con más de 13.000 plazas en su sistema público y concertado, el acceso al empleo ordinario en pequeños municipios continúa siendo una asignatura pendiente.

Así lo advierte Plena inclusión Castilla-La Mancha, que señala cómo la brecha laboral se amplía fuera de las capitales de provincia.


Ser trabajador con discapacidad intelectual o del desarrollo en el entorno rural implica enfrentarse a dificultades añadidas como la falta de recursos, la escasez de tejido empresarial y, sobre todo, problemas de movilidad. En este contexto, el llamado “efecto polígono” resulta clave: el 76% de las personas con discapacidad que consiguen empleo en zonas rurales lo hacen cuando existe un parque empresarial o industrial cercano. Sin esa infraestructura, las opciones se reducen drásticamente.


La distancia es otro obstáculo importante. Casi tres de cada cinco trabajadores con discapacidad en el medio rural no trabajan en su localidad de residencia, recorriendo una media de 32 kilómetros diarios. En el caso de las personas con discapacidad intelectual, la situación es aún más compleja debido a la baja tasa de acceso al carné de conducir, lo que les obliga a depender de familiares o a compartir vehículo con compañeros para poder desplazarse.

Es el caso de Manuel Pimentel, trabajador del servicio Entorno Fácil de Plena inclusión Castilla-La Mancha y vinculado a Homiguar, quien comparte su experiencia: “Hacen falta más oportunidades de empleo en los pueblos. Yo vengo de un municipio pequeño, La Guardia (Toledo), donde hay muy pocas oportunidades laborales. Durante un tiempo iba a trabajar en autobús y, cuando me veían en la parada, muchas personas pensaban que acudía al médico, no que iba a trabajar. En mi zona la vida depende mucho del paro y de los servicios, y el polígono industrial que había ya prácticamente no funciona. Además, la población está muy envejecida”.

Además, añade, “ahora viajo en coche compartido, en modalidad BlaBlaCar, y eso me ha cambiado mucho la vida. Antes pasaba todo el día en Toledo porque el autobús no me permitía otra alternativa; ahora gano tiempo, descanso más y no tengo que estar tantas horas fuera de casa. En Plena inclusión trabajo adaptando textos a lectura fácil, y creo que es importante reclamar más oportunidades de formación y empleo para todas las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo”.

Esta realidad ya fue expuesta el pasado 3 de diciembre de 2025 por la Plataforma Regional de Representantes y por Plena inclusión Castilla-La Mancha, en el marco del Día de la Discapacidad, que reclamaron medidas urgentes para garantizar el derecho a trabajar sin tener que abandonar sus pueblos.

Principales demandas

Las demandas pasan por reforzar los apoyos al empleo en el entorno rural, asegurar un transporte accesible que no limite el acceso al trabajo y extender la accesibilidad cognitiva a los pequeños ayuntamientos mediante el uso de Lectura Fácil en bandos, convocatorias y trámites.
El acceso a internet y a la formación digital es otro factor determinante. El 82% del colectivo considera que las tecnologías mejoran su calidad de vida, y el 64% las identifica como clave para encontrar empleo en el medio rural. Sin embargo, la falta de formación específica sigue generando una doble brecha que dificulta su inclusión laboral.

A pesar de la existencia de incentivos económicos para fomentar la contratación en zonas despobladas, que pueden alcanzar hasta un 40% adicional, estos no están siendo suficientes. Persisten barreras estructurales como la falta de transporte, la escasa formación adaptada y la invisibilidad de las personas con discapacidad intelectual, que continúan teniendo menos oportunidades de empleo que otros perfiles de discapacidad.

Desde Plena inclusión Castilla-La Mancha insisten en que la inclusión real solo será posible cuando el modelo de “apoyo en la comunidad” se convierta en una realidad efectiva, permitiendo que estas personas desarrollen su proyecto de vida y contribuyan al desarrollo de sus propios municipios. En un contexto de despoblación, su talento no puede seguir quedando al margen.

Sobre Plena inclusión Castilla-La Mancha

Plena inclusión Castilla-La Mancha es una federación que agrupa a 60 asociaciones de familias en la región y representa a más de 9.000 personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Con el trabajo de 2.700 profesionales, 1.000 voluntarios y 250 centros, su misión es mejorar la calidad de vida del colectivo, defender sus derechos y promover su plena inclusión en la sociedad.

FOTO/AUDIO: Manuel Pimentel, trabajador del servicio Entorno Fácil de Plena inclusión CLM y Miriam Cañadas, responsable de Empleo de Plena inclusión CLM

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