Este mes de marzo ha comenzado el proceso “Suma Cultura de Igualdad” en nueve entidades de Plena inclusión Castilla-La Mancha. Se trata de una iniciativa impulsada por la Red de Sexualidad e Igualdad que busca acompañar a las organizaciones del movimiento asociativo en un proceso de transformación para incorporar la igualdad de género de manera transversal en su funcionamiento.
Este proyecto surge a partir de la consulta que Plena inclusión Castilla-La Mancha realizó previamente a sus entidades para conocer mejor su situación y detectar necesidades y retos en materia de igualdad, con el objetivo de impulsar acciones que ayuden a avanzar hacia organizaciones más igualitarias e inclusivas.
El proceso forma parte de una estrategia más amplia que combina formación, espacios de diálogo social y el impulso de buenas prácticas. Con esta iniciativa se pretende revisar cómo se toman decisiones dentro de las entidades, cómo se organizan los equipos y de qué manera se integran los valores de igualdad en la cultura y el funcionamiento de las organizaciones.
En este sentido, el proceso invita a reflexionar sobre cómo incorporar la perspectiva de género de manera transversal y desde una mirada interseccional, que tenga en cuenta que las personas pueden experimentar diferentes formas de desigualdad al mismo tiempo, como el género y la discapacidad. Tal y como recoge la hoja de ruta elaborada para este proceso, promover la igualdad dentro de las organizaciones no responde solo a una obligación normativa, sino también a un compromiso con la justicia social y los derechos de las personas.
La primera fase del proceso ha comenzado con un bloque formativo que se está desarrollando durante el mes de marzo. Para ello se ha contado con la colaboración de la consultora Enfocada, de la mano de la trabajadora social y experta en igualdad Noemí Soriano. En esta etapa inicial se están desarrollando dos acciones formativas dirigidas a distintos perfiles de las entidades. Por un lado, una formación dirigida a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, en la que están participando 69 personas: 33 hombres y 36 mujeres. Por otro, una formación dirigida a agentes sociales de las organizaciones -profesionales, juntas directivas, voluntariado y familias-en la que participan 66 personas, de las cuales 11 son hombres y 55 mujeres.
Este proceso formativo pretende generar un marco común de conocimiento y reflexión en torno a la igualdad de género dentro de las entidades. La formación busca ofrecer herramientas para identificar posibles desigualdades o sesgos que a veces pasan desapercibidos y para avanzar hacia prácticas organizativas más igualitarias.
Filosofía del proyecto
Además, el proceso se apoya en una hoja de ruta elaborada por Plena inclusión Castilla-La Mancha que propone medidas concretas para incorporar la igualdad de género en la vida interna de las organizaciones. Este documento plantea avanzar en distintos ámbitos como la gobernanza, los procesos internos o la cultura organizativa, entendiendo que solo a través de una transformación integral se pueden consolidar cambios reales y sostenidos en el tiempo.
Como parte de este trabajo también se ha elaborado un decálogo con recomendaciones para promover la igualdad en las entidades del movimiento, entre las que se encuentran impulsar planes de igualdad, fomentar la participación equilibrada de mujeres y hombres en los espacios de decisión, prevenir situaciones de acoso o promover el uso de un lenguaje inclusivo dentro de las organizaciones.
Con “Suma Cultura de Igualdad”, Plena inclusión Castilla-La Mancha continúa avanzando en la construcción de organizaciones más igualitarias, inclusivas y coherentes con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Sobre Plena inclusión Castilla-La Mancha
Desde 1981, Plena inclusión Castilla-La Mancha ofrece apoyos y oportunidades para que cada persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y su familia puedan desarrollar su proyecto de calidad de vida, y sean ciudadanas de pleno derecho en una sociedad justa y solidaria.
Actualmente, la federación agrupa a 65 asociaciones en la región y representa a más de 9.000 personas. Gracias al trabajo de 2.700 profesionales, 1.000 voluntarios y el soporte de sus 250 centros, su misión es mejorar la calidad de vida del colectivo, defender sus derechos de manera firme y promover la plena inclusión de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en la sociedad.



