Plena inclusión CLM lleva doce años caminando para demostrar que la inclusión se construye paso a paso

La iniciativa de Plena inclusión Castilla-La Mancha, cuyas plazas se agotaron en apenas unas horas, coincide con el 20º aniversario de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y con el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible.

Toledo, 3 de julio de 2026.- Un grupo de 55 peregrinos, formado por personas con y sin discapacidad intelectual o del desarrollo, familiares y voluntarios, partirá este domingo hacia Lugo para recorrer una nueva edición del Camino por la Inclusión, una iniciativa organizada por Plena inclusión Castilla-La Mancha que este año discurrirá por el Camino Primitivo.

La marcha alcanza ya su duodécima edición convertida en una de las actividades más esperadas del movimiento asociativo regional. Las plazas volvieron a agotarse en pocas horas y buena parte de quienes participan repiten cada verano una experiencia que combina deporte, convivencia y el compromiso con una sociedad más inclusiva.

En esta ocasión participarán personas vinculadas a seis entidades de la región: Homiguar, Asprodiq, Amafi, Asprona, Afanias y Afas. Además, profesionales de Castilla-La Mancha Media y Onda Cero recorrerán el Camino junto al grupo para conocer desde dentro una experiencia en la que las etiquetas quedan atrás y todos los peregrinos comparten el mismo reto.

Un Camino para ejercer derechos

Esta edición, que se desarrollará a lo largo de cien kilómetros, coincide con el 20º aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, el tratado que marcó un antes y un después al reconocer que la discapacidad no está únicamente en las limitaciones de la persona, sino también en las barreras que encuentra para participar en igualdad de condiciones en la sociedad.

Ese cambio de mirada está muy presente en el Camino por la Inclusión. Más allá del desafío deportivo, la iniciativa reivindica derechos como el acceso al ocio, al deporte, a la cultura y al turismo, entendidos no como actividades asistenciales, sino como parte de una ciudadanía plena. También pone el foco en el derecho a decidir con los apoyos necesarios para que cada persona pueda participar en igualdad de condiciones.

La marcha coincide, además, con el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible, poniendo en valor un modelo de apoyo basado en la colaboración y el aprendizaje mutuo. Durante las distintas etapas, los participantes también visibilizarán la necesidad de avanzar en accesibilidad cognitiva, especialmente en los pequeños municipios, mediante una señalización más intuitiva y recursos de información en Lectura Fácil que permitan a cualquier persona orientarse y disfrutar del patrimonio con mayor autonomía.

Una historia que resume el espíritu del Camino

Entre los participantes de esta edición estarán, por primera vez, Ricardo Ortega y Daniel Sánchez, ambos de Tomelloso (Ciudad Real).

Ricardo es profesor de Geografía e Historia. Conoció a Daniel hace más de diez años mientras colaboraba como voluntario en un proyecto de arte y discapacidad vinculado a Afas, entidad asociada a Plena Inclusión Castilla-La Mancha. Desde entonces han compartido más de cincuenta carreras populares, siempre juntos. Para hacerlo posible, el padre de Daniel adaptó la silla con la que participan habitualmente en las competiciones.

«Mi foco voluntario es Dani», explica Ricardo. Después de tantos años compartiendo entrenamientos, carreras y vivencias, asegura que cuando corre junto a él siente que ambos forman un equipo.

Daniel, de 28 años y vecino de Tomelloso, tiene discapacidad intelectual y física como consecuencia de un accidente de tráfico que sufrió cuando apenas tenía 15 meses. Durante el Camino estará acompañado por sus padres, Pilar Lara y Francisco Sánchez, que facilitan su comunicación y los apoyos que necesita para participar en igualdad de condiciones.

En esta ocasión recorrerán el Camino junto a dos amigos utilizando una silla Joëlette cedida por el Rotary Club Toledo a través de su proyecto Movilidad Aumentada, una iniciativa que facilita el acceso al deporte y al ocio de las personas con discapacidad.

Historias como la de Ricardo y Daniel reflejan el sentido de una iniciativa que, doce ediciones después, sigue demostrando que la inclusión no consiste en organizar actividades diferentes, sino en garantizar que todas las personas puedan compartir las mismas experiencias, con los apoyos que necesiten y en igualdad de derechos.

AUDIO:

PIE DE FOTO: Daniel Sánchez y Ricardo Ortega han compartido más de medio centenar de carreras populares y a partir del próximo domingo afrontarán juntos, por primera vez, un nuevo reto: el Camino de Santiago.

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